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Crónica: La inevitable corianidad (Observaciones pintorescas)



Por Angélica Guevara

¿Cómo escribir una crónica?, ¿Acaso existe un estilo único para este género que se desliza entre la literatura y el periodismo? Realmente han sido preguntas que me apremian desde mi estadía en Coro, porque esta ciudad se caracteriza por tener su gentilicio y convertirlo en una actitud de vida denominada “corianidad” ¿Cómo se puede entender la corianidad, mejor aún, cómo palparla?
Para no ir muy lejos, para saber de Coro solo hay que estar cerca de un coriano, basta con estar en una parada del centro, en plena Av. Manaure y escuchar a dos señores tertuliar, preguntándose por qué ya no hay tertulias como antes, y ahora se le llaman “conversatorios”, señores entusiastas que son un ejemplo de la corianidad.
El ser anecdóticos ante cualquier reflexión. Allí mismo estuvo el Dr. Secundino Urbina, que desde lejos y visto desde su nombre en las portadas de los libros me parecía un señor bastante serio, hasta que me transportaron a los años 70 y tantos en donde el Dr. se quitaba las alpargatas de forma desprevenida e inconsciente en medio del público y comenzaba a caminar hasta que se percataba del hecho y solía corriendo buscando sus alpargatas.
Así, el coriano salta de anécdota en anécdota, añorando a su Coro, extrañando a la gente que se ganó a pulso el aprecio por medio de sus vidas activas… El verdadero coriano sabe cómo contar a su Coro, me basta con leerlos para poder revivir cada anécdota, como sucede con Rafael José Álvarez, Eudes Navas Soto, Tito Guerra… Cada uno ha creado su estilo, por ello percibo la crónica como un género idóneo para contar a la ciudad, sus situaciones, sus lugares sempiternos, desde la picardía, el recuento, o la protesta.
Sucede, inclusive, que podemos conocer personas que se sienten corianas, Anthony Alvarado por ejemplo, se dice asimismo que es un “Coriano de Paraguaná”, lo mencionó porque me siento identificada, dadas mis idas y venidas en esta ciudad en la que he pasado cuatro años importantes, incluso decisivos para mí porque me





he ido involucrando con la ciudad y sus personajes constantemente recordados.a uno de los lugares más turísticos de Venezuela.
En Coro se suscitan motivos para la exaltación poética, entre ellos, los médanos, ese paisaje árido, seductor. Sin embargo, ¿cuántos corianos saben cómo este monumento natural se ha ido transformando en estos cuatro años?
Debido a mi vida como estudiante he podido presenciar cómo los médanos ejercen su fuerza natural irreprimible y como el hombre intenta combatirla desde un “plan” para mantener la vialidad en funcionamiento.
He presenciado en estos años, como los médanos han ido enterrando la vía en dirección a Punto Fijo y como la incompetencia de los entes gubernamentales por solucionar un problema tan básico ha ido sin ton ni son improvisando, inconstante.
Desde el 2015 el problema se hizo latente, y desde entonces se comenzaron a utilizar máquinas que desplazaran la arena para dejar paso, lo lógico era realizar esta gestión en los días lluviosos cuando la arena estuviese húmeda para facilitar el trabajo, sin embargo se optaba por trabajar los días soleados y con viento, dando como resultado  que… El trabajo fuese en vano. Desde ese año se viene implementando la misma estrategia - “solución”. 
Ahora luego de tres años, la vía se ha cerrado completamente, según me dicen, porque es probable que los medios ni reseñen la noticia y solo lo sepan las personas que como yo, viajan constantemente… Es usual escuchar decir entre quejas a los pasajeros, soluciones alternas “inteligentes”, como hacer un túnel o un puente…
Hace tiempo un señor me contó que hace unos períodos presidenciales, se planteó el proyecto para realizar un túnel y debido a que los médanos son un parque nacional y allí se encuentran especies de plantas valoradas, se prohibió la realización de este proyecto, por tanto, quizás la solución sea un mantenimiento constante (y claramente normal) de una vía tan transitada y necesaria que conecte a ambas ciudades, y a uno de los lugares más turísticos de Venezuela.


Angélica Guevara
(Coro, 1996). Estudiante de educación mención lengua y literatura en la UNEFM. Participante del "Encuentro Jóvenes Creadores” en el año 2014, auspiciado por la UNEFM. En 2017 fue publicada en el canal “Espejismo del trópico” de Daniela Nazareth, con el poema Reminiscencias. Ha organizado diversos recitales. Actualmente dirige el círculo de lectura del libro Mujerícolas de Indira Carpio.
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