Entrevista realizada el
11 de noviembre de 2018
durante la Filven en Caracas.
Por Ennio Tucci
Fotografía Giondelis Montilla

Fue necesario hacer una pausa después de caminar desde Bellas Artes hasta la plaza El Venezolano en compañía del poeta David Figueroa Figueroa. Ambos somos del interior del país y aunque Caracas no nos resulta una ciudad extraña todavía solemos perdernos, razón por la cual subimos por la Av. Universidad en lugar de continuar por la Av. México. Un paseo lo suficientemente largo como para continuar las conversaciones emprendidas el día anterior.
Era una mañana de domingo como en cualquier parte del país, los negocios permanecían cerrados y exceptuando un par de panaderías sólo algunas iglesias cristianas invitaban a pasar a los poquísimos andantes. Pasadas las nueve de la mañana, mientras buscamos asiento en la Plaza El Venezolano recuerdo que estoy en compañía del poeta David Figueroa Figueroa, quien el día anterior recibiera el Premio Nacional del Libro en la categoría “Experiencia en promoción del libro y la lectura”, y no le he hecho una entrevista para Madriguera. Al comentárselo, el poeta se ríe y me convida a comenzar con un “bueno poeta, vamos a darle pues”, en tono bonachón y dicharachero.
Mi acompañante ha sido galardonado por su “consecuente, importante e ininterrumpida labor durante 35 años” en la promoción del libro y la lectura a través de actividades permanentes, realizadas en espacios convencionales y no convencionales. Además ha dedicado largos años a la docencia y la escritura, desarrollando una obra que lo identifica como uno de los principales referentes literarios del país.
Saco el celular y comienzo a grabar preguntándole sobre su vocación como promotor de lectura.

David Figueroa Figueroa.- La verdad siempre tengo en la mente ese decir de que al llegar Chávez, los libros se expandieron, los libros se regaron, como las flores en mayo, como la lluvia en invierno, y soy, he sido testigo durante mucho tiempo, y promociono que quien quiere un libro, quien tiene un libro, quien lee un libro viaja sin montarse a un cohete, sueña sin estar dormido y aparte de eso, cuando uno lleva un libro a otros lares, a otro lugar, cuando uno lleva un libro a una escuela, entonces está haciendo que los demás sueñen también, que los demás despierten. El libro tiene la facultad de enseñar dormido, y tiene la otra facultad, que nos traslada a distintos mundos.

Ennio.- Hemos venido conversando mucho desde el día de ayer, el día de entrega del Premio Nacional del Libro, donde hemos compartido mucho con David Figueroa Figueroa y hay algo que llama mucho mi atención y es esa capacidad que tiene este poeta de contener a los libros adentro, un verdadero libro viviente. Desde que estoy con él ha recitado poemas, ha contado anécdotas, me ha hablado sobre sus libros, sus lecturas, y es una persona dedicada por entero a la escritura, quizá por eso de tener tantos libros por dentro. ¿Cómo ha sido ese proceso de dedicarse por entero a la escritura?
D.- Bueno, antes tengo que agradecerle a una hermana de mi papá, bella además, que muy joven se metió en el mundo de los libros. Lo primero que me enseñó, claro, a Esopo, y como éramos camaradas, allí conocí a Máximo Gorki con “La Madre”. Conocí a Vladimir Maiakovski, conocí a "Así se templó el acero" y conocí a García Lorca; conocí a Miguel Hernández, a Vallejo y a Neruda. Y allí me fui enamorando tanto de los libros, y ahora tengo libros en todas partes y a toda hora, que no me dejan ni dormir.
Pero los libros me han hecho comprender que el ser humano tiene dos cosas, una actitud con fe, la actitud con fe es con la que se nace, pero si uno no actúa, o sea si uno no la pone en práctica se le pierde esa cosa que uno trae al nacer, entonces cuando se fusionan los dos, entonces hay chance de que haya otra Gabriela Mistral, otro Pablo Neruda, otro Vallejo, otro Andrés Eloy Blanco, porque los libros tienen esa facultad de orientar y nunca se meten con nadie no le dan a uno ni reglazos ni nada.

Laura Antillano y David Figueroa Figueroa, invitados al Encuentro de Literatura Infantil en el marco de la Filven 2018

E.- Conversamos también sobre el tema de la literatura para niños, usted además está en una etapa prodigiosa, compartiendo con su nieto y escribiendo muchísimo ¿Cómo es su proceso de escritura para niños, la calidad y a la forma?


D.- Bueno, ante todo hay que saber que el niño es un Merlín, es un mago de por sí, el niño no necesita el ciudadano diminutivo, cuando se ha utilizado un diminutivo… como decía el poeta barinés Orlando Araujo, no hay que aniñarlos sino llenarlos de afecto… cuando se vaya a usar el diminutivo, por cierto él lo utiliza mucho en un libro, "Cartas a Sebastián para que no me olvide", él mismo lo utiliza bastante, pero él lo utiliza y es un diminutivo afable, afectuoso, él lo utiliza para que el individuo, el niño o el adulto, se acerque amistosamente a la palabra y al objeto que esta nombrando, la poesía o cualquier escrito que se vaya a hacer para niños, tiene que entender que el niño no es un ser anormal, que el niño lo que le falta es aprendizaje, porque no tiene experiencia, porque la está agarrando, pero el niño ya nació con su cerebro formado, como todo ser humano, y con el niño lo que hay es que humanizar los personajes, y hacer que los animales y las cosas se llenen de amor y cariño y eso es lo que yo he hecho. Por ejemplo, yo he escrito varios bestiarios para niños, y en esos bestiarios si es un alacrán lo pongo malo, si es una hiena lo pongo malo, si es una hormiga la pongo laboriosa, trabajadora, y me ha salido bien, es un trabajo, con ello he logrado varios galardones.

E.- Ayer conversamos un poco sobre su trabajo de promoción de lectura y es interesante saber que estas actividades las desarrolla en diversos estados del país y no solamente en Yaracuy donde usted reside, coméntenos más sobre esta labor.
D.- Como docente, como educador, me ha gustado repartir lo que sé y lo que no sé también, llevar los libros a cualquier parte. A donde me invitan voy sin necesidad de que me estén pagando algún dinero, lo hago porque yo sé que el ser humano necesita de los libros, y que los niños, más que todos, necesitan de los talleres, de la lectura, de que esos libros que regó Chávez por toda Venezuela, esos libros en realidad no estén en venta como libros usados sino que le den utilidad, sean personajes que transmitan conocimiento y no se lo coman las trazas.

E.- Fíjese, eso que usted acaba de decir es uno de los temas que ha sido motivo de discusión en privado y en público que se refiere a la utilidad del libro, hasta dónde puede llegar a ser útil para el ciudadano común, ser importante en este momento donde pareciera que hay necesidades más importantes, sea impreso o en digital ¿Cuál es su visión sobre la utilidad del libro?
D.- El libro, desde su nacimiento, por allá... creo que fueron los del río Nilo, por ahí, por allá por donde nació, después de los pergaminos hasta nuestros días...
El libro nunca pasará de moda, nunca será un cero muerto, el hecho es que tanto el libro de papel como el libro digital, lo que hay es que (haría yo) escoger aquellos libros que sean más que de utilidad desde el punto de vista mercantilista, útiles para que el cerebro se llene, para que uno pueda soñar, pensar, ilustrarse, y el libro seguirá siendo un vehículo para viajar a la luna, será Yuri Gagarín para allá en Rusia y veremos. Será el libro, chico, un alimento para el alma, para el cuerpo, para los huesos, para la carne.

E.- Hemos hablado mucho de lo que nos rodea dentro del mundo literario, amigos, memoria, y usted me estaba mostrando unos libros suyos. Tiene en sus manos un ejemplar de sus primeros libros publicados, yo quisiera grabarlo mientras lee alguno de sus poemas
D.- ¡Cómo no! Tengo en la mano mi primer libro "El amor es una trompeta de sueño"
fue premio de poesía 1980 en la Asociación de Escritores Venezuela dedicado a mi hija: a Damar que todo lo suma, y es un libro amoroso, no utilizaba yo nombres, los poemas no tienen nombres, son poemas breves y casi todo es de personajes, la mujer por ejemplo, no tiene nombre, este dice: 



E.- En medio de esta fiesta de la lectura que es la Filven 2018, en esta ciudad que nos reúne. ¿Cuál sería su mensaje final?
D.- Que se entreguen en cuerpo y alma a llevar el libro a todas partes, a llevar la lectura. El que tenga poder, que haga pues que los libros se difundan mejor, que los libros sean asequibles, que se puedan comprar, que se puedan adquirir...


Madriguera es una revista literaria hecha en Venezuela por Ediciones Madriguera. Una casa para encontrarnos, vernos a los ojos, leernos, escucharnos, reconocernos y tomarnos algo juntos mes a mes, en torno a la literatura, ese tejido de sensaciones, ese aglutinante de pueblos.

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