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Hemos regesado para este 2019, con nuestra Madriguera, que muta de lo estático, al ser nómada, reinventándose, o mejor, reencontrándose.
Ser nómada no es la ausencia, es saber regresar y conectarse de forma natural, sin forcejeos.
Ser nómada es recorrer varios parajes en distintas "estaciones".
Desde acá vamos aprendiendo que:

En la casa de Hortensia azul despierto liviana para contemplar a Colibrí y a Apamate
Hortensia parece desfallecer, pero en su casa me hablan de la armonía y el ser diáfano en el actuar
Su casa es un hogar fracturado que rehuye del silencio y de la ausencia.
que se niega a dejar de ser cálido
con Hortensia azul siento una alegría profunda e inquieta

Entendiendo que ella no es solo casa, no es un lugar, siempre han sido las personas y la vinculación profunda, sincera, amorosa, con los amigos.
El ir conectando en nuevos, o desconocidos espacios y sentir la agitación de estar creando, de agradecer (siempre).
Así comenzamos el año brindando en diversas ocasiones, primero por el amor, la salud, la amistad, y los proyectos, que jamás deben desaparecer.

Angélica Guevara

Reencuentro

Hemos regesado para este 2019, con nuestra Madriguera, que muta de lo estático, al ser nómada, reinventándose, o mejor, reen...

Bailarina caraqueña, docente e investigadora nos da su visión sobre la danza, la poesía y el otro.

Dedicado a N S.C, 
en nombre de este amor 
que va sin prisas pero denso.

Por José Miguel Navas  

Hilse, me emociona iniciar este diálogo contigo. Te sigo desde hace varios años en Twitter, me conmueve tu forma poética y honesta de vivir. Admiro tu carrera como profesional e investigadora. Eres una poeta danzante, un pájaro que se sorprende de la ilusoria satisfacción del todo, sabes invocar la magia de las cosas; interpretas el lenguaje de los cielos –pero también el de los hombres–, encarnas a una mujer que como ninguna sabe tropezarse con los otros y transformar en virtud cada palabra, movimiento y roce. Te encuentro en las manifestaciones abstractas de la web, seguramente muchos ya te han imaginado, pero sobre todo en Caracas. Ahí tu cuerpo es/carne/hueso/energía/mujer –tangible–.

1. –¿Cuándo comienza tu camino en la danza?
–No podré hablarte con fechas exactas y precisas porque no soy muy buena para ello. No registro con facilidad los números. Guardo en mi memoria lugares, acontecimientos, encuentros, pero ubicarlos con exactitud cronológica me cuesta un poco. Inicié mis estudios de danza contemporánea a mediados de los noventa en Taller de formación del Bailarín Creativo de la Compañía Macrodanza, bajo la dirección de Margarita Méndez, con esta mujer emprendí el estudio del cuerpo enmarcado en la ternura y el respeto hacia el otro, experiencia definitoria en mi carrera como docente.
Luego cursé estudios en la Fundación Escuela de Danza de Caracas dirigida en ese momento por José Ledezma y Coordinada Yuri Cavalieri. Y en Danzahoy Escuela, dirigida por Luz Urdaneta y Adriana Urdaneta.
Tendría que decirte que en mi danza tuvo una influencia determinante el trabajo realizado junto a Rafael Nieves, director y coreógrafo de la Compañía Caracas Roja Laboratorio, a quien también considero mi maestro. Entre el 2004 y el 2007 aproximadamente, tuve oportunidad de trabajar en Bruselas (Bélgica), junto a David Zambrano, maestro venezolano, luego más tarde volvimos a reunirnos en Barcelona (España), ambas experiencias muy valoradas para mí en el camino de la danza.

2. –Fuiste profesora y una muy cercana a los estudiantes, háblame de tu experiencia pedagógica. ¿Existe una transformación en la vida de un bailarín que enseña danza a otro?
–-Sí, sí existe. Justo escribí hace un par de años, un ensayo sobre este asunto titulado Una Visita al Cuerpo del Otro, donde expongo algunas reflexiones sobre el proceso de enseñanza –aprendizaje en el campo de la danza contemporánea.Planteo acercarse a la enseñanza del movimiento a través de una visita. Visitar, encontrarse, corresponder. Ir al encuentro del otro en el lugar donde se halla.Cuando realizamos una visita, esta suele ser de carácter transitorio, temporal. No hay pretensiones de instalarnos en ese lugar, ni de hacernos imprescindibles o absolutamente necesarios. Existen algunas características que definen o debieran definir esta visita: 1. La estancia en el cuerpo visitado no pretende ser absoluta. 2. Las condiciones de la visita, de algún modo, deben ser acordadas con el visitado. 3. Hay un sentido, un motivo para la visita, que puede perderse, mantenerse, definirse o redefinirse durante el transcurso de esta.
Habrá entonces una asignación de los roles, en este proceso, donde los roles de visitante y visitado se alternarán necesaria e inadvertidamente.
Se trata de iniciar a cada quien en su propia escucha pues “cada cuerpo… posee… su gramática secreta” (Hanni Ossott).
Generar un proceso consensuado de enseñanza/aprendizaje entre docente y estudiante. Evitar que el cuerpo del otro se ponga en combate. Para ello el maestro debe “colocarse en la interrogación y nunca en la respuesta” (Hanni Ossott), porque la construcción de sus verdades, verdades físicas, estará siempre atravesada por el cuerpo del otro. No habrá entonces una sola respuesta, sino tantas como tantos cuerpos concurran en el salón de danza. Tal vez aquí, una de mis mayores transformaciones.

3. –¿Sonia Sanoja qué significa para ti?
 –Sonia en mí. Hay un verso de Idea Vilariño que podría ser la respuesta a esta pregunta: “Inútil decir más. / Nombrar alcanzar”. Nombrarla, en secreto o en voz alta cuantas veces sea necesario. Junto a Sonia aprendí a amar el silencio y la palabra suficiente, atinada, sin adornos superfluos, sin recovecos. Sonia, la mujer de los hermosos silencios. Aprendí y me mire en ella como mujer, fuera del rol de la madre que tanto me ocupa.Conversábamos acerca de la vida, del poema, y de la danza, de cómo se vive a través de ella. De sus sueños y de los míos. Con Sonia, le perdí el miedo a la muerte. Ella, Sonia, era libre. Completamente libre, una libertad que en secreto yo también quería para mí.

4. –Tus publicaciones en twitter me revelan, lo sensible que eres, además de tener una relación amorosa/metafísica/ poética con Caracas, parte de esto me recuerda al poemario Índigo de la poeta María Antonieta Flores. ¿Hilse y la ciudad qué pasa en ese encuentro?
Índigo es uno de los poemarios más hermosos que he leído, y María Antonieta Flores de mis poetas venezolanas predilectas. Qué especial, que esas publicaciones de Twitter de alguna manera te lleven a pensar en ese maravilloso poemario. Me descubrí amante de Caracas hace un par de años y como el buen amor llegó sin explicaciones y sin justificación. Se presenta así el amor. Me descubrí amando a la ciudad en la que nací y eso es una fortuna. Una vez reconocido ese amor, me empeñe en ver su belleza, en olerla, en tocarla y en compartirla, ese empeño me contuvo mucho en mis últimos meses en Venezuela.

5. –Te vi bailar gracias a los vídeos de Youtube. Me conmueves. Algunos poemas sonaban de fondo, ahí tu mirada perfilada hacia el cauce del baile y el poema ¿Cómo vives la danza y la poesía?
–Para mí el poeta logra registrar a plenitud ese momento donde el cuerpo y la emoción se abrazan y cuyo único testigo, a parte de él, es la palabra. Más tarde vendremos nosotros, los lectores. Estoy segura que eso sucede también con la danza, cuerpo y emoción abrazados, pero ella es tan hermosa como efímera, pasa en un único momento, absolutamente irrepetible, será testigo la pie, la piel de quien danza y de quien contempla. Tengo pues también, un cuerpo que encantado por la poesía, que ha encontrado en el poema otra forma de danzar. Moverme desde la poesía me ha servido para acercarme al cuerpo –al mío y al del otro–. La poesía se ha convertido en un exquisito artilugio para conmover otros cuerpos, principalmente el mío. Para mí el poema en la danza transmuta el movimiento, lo circunscribe al tiempo propio y particular del bailarín. “El poema constituirá otra manera de vivir el tiempo”, Alfredo Silva Estrada.
Se trata, tal vez, de encontrar en el poema un aliado para el acto creador y transformador propio de la danza. El camino es largo pero claro, danzar en espiral hacia nuestro centro girante con los astros encendidos y la poesía en el cuerpo.

6. –Eugenio Montejo ¿Qué lugar ocupa en ti?
«Nombrar la condición tan extraña del hombre en la tierra, de saberse aquí entre dos nadas, la que nos precede y la que nos sigue». Eugenio Montejo. 
–Creo en esto. Creo en la terredad y en todo lo que se desprende de ella como forma de vida.

La poesía de Eugenio Montejo ha representado para mí un vínculo para establecer una relación metafísica y poética con la vida, con el instante cotidiano, su relación con los árboles, los pájaros, con lo cósmico, con el viaje me han alimentado.

7. –Obviamente debo saber de tu amor a los pájaros. ¿Cómo los contemplas desde el extranjero?
–-Hoy a las 4:44 am me levantó el canto de un pájaro. Suelo registrar esto por escrito. No reconozco con claridad el canto de los pájaros de esta ciudad, Bogotá. Sinceramente no sé si sea capaz de llamarlos por su nombre científico. La cosa va más allá. Ellos y yo llegaremos a un consenso, lo sé, la mujer de cabello rizado tal vez me llame y yo lo nombre, por ejemplo, el que canta como lluvia. Sí, eso. 
Por ahora, advertir a ese canto cada mañana es suficiente.


8. –Madre, amante, bailarina, lectora, docente, o simplemente mujer. ¿Cómo miras esas formas de existir en ti misma?
–En mí confluyen varios cuerpos, el cuerpo madre, el cuerpo mujer, el cuerpo creador, el cuerpo docente, el cuerpo poema, el cuerpo visitado, el cuerpo visitante y para mi propia salvaguarda también confluye en mí un cuerpo que se inicia. Me encuentro conviviendo con tantos cuerpos como sea necesario. Cada uno de estos cuerpos se manifiesta de manera diferente, los conforman diferentes substancias, sus vaguedades, sus geografías son distintas. Aunque todos obedecen a una misma complexión física, difieren en sus pasiones y en sus maneras de manifestarlas, pero en el fondo de nuestra naturaleza todos mis cuerpos se tocan. En este proceso como emigrante voy mirando tantas formas de existir como sean necesarias, con todos los cuerpos que tengo ¡Tal vez eso juegue a mi favor! 

9. –Y para aquellos que han decidido amar a un o una bailarina, ¿qué nos dices, qué nos anticipas?
–Para amar a un bailarín o una bailarina, tomando las palabras de la sensible poeta Jacqueline Goldberg hay que aprender a temblar o más saber vivir en el temblor.

10. –¿Algunas de tus lecturas, de tus películas, de tus danzas, nos compartes un poco?
–-Algunas de mis lecturas, te hablaré de las venezolanas, de mis libros que tanto extraño: Eugenio Montejo (esos los tengo conmigo), Vicente Gerbasi, José Barroeta, Alberto Arvelo Ramos, Luis García Morales, Hanni Ossott, Alfredo Silva Estrada, Sonia Sanoja, Emira Rodríguez, Jorge Gustavo Portella, Rafael Cadenas, Armando Rojas Guardia, Jacqueline Goldberg, María Antonieta Flores, Santos López, Cecilia Ortiz, Carmen Verde Arocha, Edda Armas, Gabriela Rosas, Eleonora Requena, Luis Enrique Belmonte, Daniela Jaimes Borges, Claudia Noguera, Beverley Pérez Rego, Kira Kariakin, Alfredo Chacón. No puedo nombrarlos a todos. 
¡Libros que hablen de aves! Entre mis favoritos “Cien de las más conocidas aves venezolanas” de Kathy De Phelps, las ilustraciones son maravillosas y “Aves del Ávila” de Bruno Manara.

11. –Hilse quiero que compartas un mensaje, alguna experiencia, un aspecto de la danza/amor/poesía o simplemente tú. ¿Puedes?
–Creo en la vastedad del amor. Creo en nuestra luz y también creo en nuestra sombra. Trato de mirar este nuevo proceso (vivir fuera de mi país, de mi tierra) con la suavidad y con la ternura que se requiere. Sigo creyendo en el canto de los pájaros y en el rumor del río. En la maternidad como una de las tantas formas de contar la vida. En la danza y en el poema. Busco sostener y que me sostengan. En palabras del poeta Armando Rojas Guardia intento “Nacer a la fe/ a cada hora”, yo diría a cada instante.

Gracias Hilse.

hilsecaracas1@gmail.com
Twitter @HilseCaracas

Hilse León, nacida en Caracas Venezuela, pedagoga, bailarina, improvisadora e investigadora de la enseñanza del movimiento. Licenciada en Ciencias Sociales egresada de la Universidad Católica Andrés Bello (Tesis Mención Publicación). Inicia sus estudios en danza en el Taller de Formación del Bailarín Creativo (Macrodanza, 1996), Fundación Escuela de Danza de Caracas (Taller de Danza de Caracas, 1999) y Danzahoy Escuela (1998). Ha tomado clases con importantes maestros entre los que se encuentran: Nora Parissi, David Zambrano, Jeremy Nelson, Bill Young,Julyen Hamilton, Jennifer Monzon, Mauren Fleming, Juan Carlos Linares, Margarita Méndez, Luis Viana, Sonia Sanoja. 

Formó parte del elenco estable de la compañía Macrodanza. En el año 2000 crea junto a Rafael Nieves la compañía Caracas Roja Laboratorio, premiada en el año 2005 en el Certamen Mayor de las Artes como Mejor Interpretación Grupal y en el año 2006 como Mejor Agrupación de Danza Venezolana, con la que ha participado como intérprete y creadora en más en veinte producciones artísticas, Su trabajo como intérprete ha sido apreciado en Bélgica (Bruselas), Países Bajos (Ámsterdam), Colombia (Bogotá, Tunja, Sogamoso, Medellín) y México (Ciudad de México, San Luis Potosí, Yucatán, Veracruz). En octubre del año 2004 se traslada a las ciudades de Bruselas y Ámsterdam para participar en el proceso de creación de la obra Twelveflieswentout at noon, bajo la dirección del maestro e improvisador David Zambrano, formando parte de un elenco internacional de catorce bailarines. Ha participado como bailarina invitada en las reconocidas compañías venezolanas de danza contemporánea: Agente Libre (Felix Oropeza), Sarta de Cuentas (Carmen Ortiz) y Teatro Rio Caribe (Francisco Denys). 

En el 2007 crea y organiza No Coreógrafos (Caracas, Venezuela) espacio de encuentro para improvisadores y la investigación en torno a la improvisación. Desde el año 2008 colabora junto a Inés Rojas y la Compañía de Danza Neodanza el Festival de Improvisación (Caracas, Venezuela), plataforma independiente para el encuentro de improvisadores nacionales e internacionales que cuenta con más de 15 años de trayectoria. Actualmente reside en Bogotá, Colombia. 

Hilse León y Félix Oropeza. Foto: Jonathan Contreras.


Por Roger Herrera Rivas

Experimentar sobre la letra o  la imagen gráfica sobre un soporte, presupone aceptar la aventura transitoria o permanente en los espacios del lenguaje visual o escrito. Premisa y motivación que nos invita a celebrar la muestra plástica de Miguel Antonio Guevara.
Podría dilucidar acá, sin oponerme al estadio o hecho comunicacional de una búsqueda que se orienta hacia el texto gráfico o bien a la grafía textual, pero incurriría en el error de abandonar o soslayar el abonado terreno experimental que representa el hecho de disfrutar al observar los collages de este joven hacedor.
En él se confunden el poeta y el pintor; siendo de profesión sociólogo, decanta sus misterios y magias insospechadas, reelaborando la realidad a partir de fragmentos, no sólo de ideas o de sueños, sino acentuando desde la “Palabra libertaria” hasta la súper posición de iconos o/a través de la materialización de planos de papeles encolados sobre un soporte,  un poco  para otorgar a la vida, la dignidad de aquellos que se atreven a entablar nuevas operaciones en el orden de la comunicación y ofrecer puntos de vista distintos de lo que debería ser la praxis artística.
Por supuesto que es innegable el mar de influencias en este tipo de actividades donde a través de mecanismos aleatorios, los creadores realizan su oficio, tocados o guiados casi siempre por “sabios” observadores, variables fuentes y ecos inusitados.

Siempre habrá que mirar atrás y encontrarnos con los Futuristas italianos, los Dadá, el constructivismo ruso, los surrealistas en sus dos primeros manifiestos  y por supuesto con el padre del collage Kurt Schwitters, pero irónicamente,  quiero celebrar con ustedes, el hallazgo con dos  viejos abrevaderos nacidos en nuestra bella tierra venezolana, me refiero en primer término al trabajo de Samuel Robinson, otredad que nos permite  ahondar experiencias como la ofrecida por  Simón Rodríguez hacia 1850, quien nos legó la “Tipografía Musical”  extravagancia creada  para dar énfasis a la expresión de sus ideas; a su vez, vale la pena citar la Foliografía de plantas de los Andes (1895), cuya edición sólo consta de dos ejemplares, sus ilustraciones son el tatuaje de las hojas, que como huellas del espíritu de  las plantas, vienen a dar cuenta en estos dos escritores de una profusa creatividad  y de un profundo nivel de experimentación por la palabra y la imagen gráfica. De otras experiencias en foráneas latitudes me es pertinente señalar a Max Ernst, padre de la sintaxis visual y cuyo azaroso trasunto óptico nos legó el imaginario de percepciones macroscópicas y microscópicas de la cultura universal. Todo este introito viene a cuento, ya que a poco se celebró en El hall del edificio Santa María, sede de IARTES, a la salida de la estación del Metro en Bellas Artes, la muestra expositiva:
“No Mire al Interior de la Casa del Infierno”, título paradojal e irónico de esta suerte de Instalación de Miguel Guevara donde la técnica del collage hace de las suyas, para asomarnos en un caos aparente, en una ilusoria tempestad de imágenes que eluden un tal Infierno,  donde somos  atrapados por enfermos híper textos o abúlicos  paradigmas  humanos tirados al bote de la basura formal. Muestra corriente y mundana del viaje que debemos emprender para abordar esta época de metástasis del asunto que no hemos de tomar en serio, sobre todo en estos.

Tiempos, donde han fallecido los grandes relatos. A mi humilde parecer, el asunto de esta exposición va por otros senderos, como podría referir el poeta Antonin Artaud ante una sociedad enferma de poder y que propone a sus
  sujetos sociales como víctimas, no queda otra alternativa que apostar a la magia, al ensueño, a la revaloración de los medios de representación en las artes plásticas y visuales, territorio donde el collage, sus elementos sustanciales retroalimentan la psiquis y actúan sobre el espíritu, al decir del padre de L´ "Momo“ porque las disposiciones de la naturaleza son profundas y verdaderamente infinitas.”

El Collage: diálogo marginal o eficacia alterada

El collage no es una realidad fija, es una realidad polivalente, superpuesta por otras realidades. Cada fragmento, cada imagen sumada,  cada forma colocada, bien sea al azar o bajo la impronta de un orden pre establecido, dará como resultado la ilusión de una realidad que abreva a su vez en múltiples realidades, un poco  “a imagen y semejanza”  de un del Trompe  l" oeil “Pintura que a distancia crea la ilusión de la realidad, particularmente de relieve”. Larousse. Diccionario enciclopédico, Coedición internacional., página, 1003.  2003. 
Los collages  la suma de grafías, letras y situaciones dadas sobre la imagen suscitan en la obra de  Guevara  el sendero hacia el mundo de las ideas y la comunicación: ¿Un infierno? O un espacio dialógico  cuyo sendero ha sido  impregnado por las huellas del alma.
Son inherentes al proyecto expuesto por Guevara: la esencialidad de los elementos constitutivos del collage, su apropiación del espacio, sus ocultas y abiertas posibilidades, donde los signos  transigen una y otra vez el soporte y la imagen deambula por el territorio del papel.
Se prestan, códigos al fin, a abiertas  o profundas interpretaciones, que como en todo legado del arte, subyace el factor comunicacional, pero no es obligatorio ni determinante establecer el diálogo entre observador y público,  incluso podríamos violar esa premisa. 
Lo relevante está y existe en la forma, la composición, el rictus poético, el azar sugestivo de las imágenes, la usurpación del espacio por la violencia. La fotografía, su alteración, luego el  frotado y el proceso del montaje. Las texturas en tanto volúmenes, o el volumen en cuanto a la forma. El collage como mecanismo sensible capaz de alterar lo pre establecida por el ojo racional̶ anal y la lógica enferma de Occidente. Por lo tanto no podemos reducir en absurdas ecuaciones mentales a la manifestación artística a un desiderátum poblado por tratados y fórmulas donde el hipertexto mediático o la imagen transmediática no existen  por lo menos en el collage  porque no  se les ve. Habitan por supuesto en las imágenes de la “mass media” y en nuestras bancarias y dóciles  mentes tributarias del poder.
Lo que si observamos, es el desplazamiento en el plano de un cúmulo de imágenes que quieren decir, las cuales hablan de una cierta dosis  de potencialidad poética transferidas, alteradas, propiciadas en el libre juego del collage para hablarnos de la perenne huella  humana transferida en el lenguaje, situación que nos emociona y acerca al joven artista no como un agitador de las artes ni un reformador de la técnica, lo que nos nueve a seguirlo es lo que tiene de brujo, de mago de feria, de ilusionista de postín, de vendedor de ilusiones, en una sociedad donde los que ejercen un oficio son condenados al olvido por el santón de turno. Al hablar de Miguel, hablo de lo miles de migueles ignorados e invisibilizados por el enfermo poder de facto de nuestra cultura, de los miles de olvidados pintores, de los cientos de olvidados teatreros, de los incontables poetas y narradores que están a la espera de la seguridad social como mínimo premio o de un reconocimiento público. Miguel Antonio Guevara hoy es nuestro mago, y esperamos que la ilusión no muera sino que se haga realidad una sociedad donde impere la “justicia” y la “igualdad de oportunidades”, sin necesidad de entrar al infierno. 

Roger Herrera Rivas
Poeta venezolano (Caracas, 1962). Es licenciado en teatro por el Instituto Universitario de Teatro. Ha publicado el estudio monográfico Apuntes sobre el teatro y su doble (2001) y los poemarios Fragmentos (1987), La crin de Dios (1996), Desadaptados (2000), Elegías de Wölfing y Los balandros son dioses (2005). 
Contacto: 0426-5169205 -  rhnavaja@gmail.com


Por Luis Bautista

El tiempo  puede resumirse en un abrir y cerrar de ojos al igual que en un fotograma, ya han transcurrido 67 años desde que el  6 de Enero de 1951 por primera vez el cinematógrafo proyectó su luz  sobre la pantalla del Cine Teatro Alcázar.  Luego de aquel inolvidable  ritual al día siguiente los Corianos leyeron la  noticia en el  periódico: El sábado por la noche se llevó a cabo la regia inauguración del moderno Teatro Alcázar una obra de ornamentación urbana que da a Coro renombre de estilo y refinada técnica en construcciones de tal naturaleza (…). El film escogido para su estreno fue la obra de Walt Disney titulada “La Cenicienta” que tuvo favorable acogida del público que plenó sus localidades (…). 

Esta primera función dio nacimiento  al mejor cine de la ciudad, con el cual los Corianos curaron su despecho cultural, ya que 6 años antes el  31 de Julio de 1945 el fuego extinguió su primer “Coliseo”, el viejo Teatro Armonía, este sentimiento se evidenció en la misma nota de prensa con estas palabras: (…) viene a llenar una inaplazable necesidad, carente como estaba la ciudad de Ampíes de una sala de esta naturaleza, donde se pudiera presentar espectáculos de altura y a la categoría y renombre del que nos legaron nuestros antepasados (…).Ojalá esa moderna sala continúe en su afán de presentarnos un ambiente chic dentro de un seleccionado programa de realizaciones con espectáculos de la altura de su categoría (...).

     En sus inicios  al Alcázar solo asistía la élite Coriana, cualquiera no podía entrar mal vestido y menos sus trabajadores quienes debía exhibirse en trajes elegantes; la plebe tenía  los cines populares. No solo era de gente exclusiva sino también de películas y otros espectáculos. Pero transcurrieron  6 meses desde su apertura  y  el Alcázar es frecuentado por la clase social popular quienes también deseaban disfrutar del placentero castillo onírico,  así lo cuenta la hemerografía: 

A nuestra principal sala de espectáculos, que según la intención de sus propietarios era la de venir a llenar la ausencia de nuestro extinto Armonía, ahora con su nueva “organización”, se ha convertido en un vulgar cine de arrabal, exhibiendo cintas del oeste, y para colmo, ahora están exhibiendo los culebrones de las series, donde en un cine de tal categoría, no creemos que cuadre tales espectáculos.

Tal vez esta programación  para  atraer  al público  común  se debía a que el cinema caché no generaba mucho dinero, o la competencia con otros cines,  ya que el Alcázar  está ubicado por la calle Ampies con Churuguara a pocos metros de distancias de los  cines  Rex y Miranda y otros... 

 Las funciones  del  Alcázar eran durante toda la semana,   vermut  o vespertina (tarde),  noche, los horarios podían ser  a las 6, 7, 8 y  9 pm. , el sábado y domingo además había matiné. Se exhibieron películas de acción, romance, artes marciales, ciencia ficción, documentales, infantiles, animados,  western,  mexicanas entre otras. Cuenta Ibrahim Colina, viejo operador del cinematógrafo y técnico  que las películas que generaron más dinero en este cine fueron  Benhur, y Los diez mandamientos y  que las preferidas eran las chinas,    vaqueras (western),  mexicanas, las series como Santo el enmascarado de plata,  en su mayoría de la MGM. También se exhibieron películas Venezolanas como La Balandra Isabel llego esta tarde.
De estos 3 cines que existieron en el centro de la ciudad  el Alcázar fue el segundo  en aparecer,  tenia la sala más grande y fue el primero  en tener techo totalmente cubierto.  A pesar del olvido aun existe gran parte de su arquitectura originaria la cual estaba al nivel de los modernos cines y teatros de ciudades capitales. Aunque el  exterior del Alcázar cambio su verde color la entrada no se ha movido de lugar pero si el enorme anuncio “Cine Teatro Alcázar” y las 2 carteleras de metal que se encontraban en  las rejas; una vez cruzada la entrada está el lobby donde se ubicaba la taquilla circular de metal, vidrio y cemento, allí compraban el boleto para recibir su acostumbrada dosis de sonidos e imágenes en movimiento, recorrían el área de las  carteleras  y la tienda. Luego voluntariamente ingresaban a la sala de hipnosis, se  sumergían  en la pantalla grande hecha en concreto, en ella  podían soñar con los ojos abiertos, viajar en el tiempo, escapar de sus monótonas existencias, ser quiénes deseaban ser, llorar, reír, gemir, dormir. Podían escoger entre los 800 asientos de madera que estaban en la parte baja de la sala (patio)  o los 200 en la parte superior (palco o balcón), a esta zona accedían  por una escalera de cemento ubicada de lado izquierdo del lobby cerca de la taquilla;  en el balcón el precio del boleto era más caro,  en dicha área  se encontraba  la oficina de administración y el cuarto de proyección con sus dos cinematógrafos 35mm y sistema de audio.  Una vez concluida la función los hechizados espectadores salían por dos grandes puertas de madera que están del lado derecho de la sala hacia la calle Churuguara frente al liceo Cecilio Acosta. 

Este   cine tiene un sistema de ventilación propio de su arquitectura que permite al aire caliente exterior  entrar  y disminuir su temperatura enfriando la sala, también tenía  camerinos  posterior a la pantalla la cual está dotada de un sistema de riel para moverla hacia atrás dejando una tarima para otras actividades,  y  hacia adelante durante las proyecciones, los baños para el público estaban ubicados  a los lados de la puerta de entrada a la sala. Esta obra es creatividad del arquitecto Cornelis Zitman, el responsable de diseñar la infraestructura construida por la compañía PROFALCO propiedad de Oscar Infante, Tobito Morales, Emilio y Gregorio Magdaleno.  Ya en el año 1981 el Alcázar es vendido por Vicente Beaujón a Mohammad  Aref quién es su último propietario.

Además de las exhibiciones cinematográficas  en el Alcázar también se realizaban obras de teatro, convenciones religiosas, festivales, conciertos, asambleas de partidos políticos,  proclamaciones de candidatos a la presidencia de la república y gobernación del estado, hasta un hipnotista llegó a presentarse, entre otros espectáculos. Tan importante fue este recinto que los Corianos tuvieron el privilegio y placer de ser testigos de un recital ofrecido por el  Poeta Pablo Neruda en Febrero de 1959 quien tras la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez  vino a Venezuela con motivo de la celebración de los 100 años de la Guerra Federal.

No podemos dejar de recordar  a un trabajador del Castillo de los Sueños, Antonio Aguillón el popular “Mogollón” quien estuvo hasta los últimos días del Alcázar dedicándose a la taquilla, vigilancia, aseo, portero, pero no llegó  ser operador del cinematógrafo, aunque era el que pagaba las consecuencias cuando las películas se interrumpía por el corte accidental del celuloide; entonces el público reclamaba diciendo: “Mogollón devuélveme el dinero”, “Mogollón coño e tu madre”,  pero todo era a manera de juego. Tampoco podemos olvidar  al “Matador”, un espectador fiel y  quién  se vestía de traje blanco  para su ritual diario, ir al cine  Alcázar.

Hasta cierto tiempo  el  Alcázar fue el  cine preferido de la ciudad, mantuvo actualizada  su cartelera  proyectando filmes que se exhibían en la capital, poco a poco fue decayendo desperfectos técnicos, poca calidad de la imagen y el sonido, las películas no eran actuales,  el costo del boleto era superior a la calidad de la exhibición) lo cual disminuyo la asistencia de  espectadores en consecuencia el Alcázar inicia la programación de películas pornográficas  (en la década de los años 80,90), todo un suceso para la moral de esta conservadora población.  En un principio estas películas se proyectaban sólo al final de la noche (9:00 p.m), posteriormente  solo exhibiría pornofilms con  más de una función diaria. Éstas  tenían un público reducido y  selecto, entre ellos homosexuales, prostitutas, malandros, lesbianas, artistas, poetas,  parejas heterosexuales,  Rockeros  y “gente normal amante del buen cine”.

 Tan extremas eran estas funciones que en ocasiones se producían situaciones sexuales de todo tipo, era frecuente que los obreros encontraran en acción  a los espectadores, o los residuos  de aquellas  situaciones: preservativos,  pantaletas, sostenes.  Este hecho  es  interesante  ya que el elegante Cine Teatro Alcázar se inauguró con la proyección de un film infantil   y cerró sus puertas proyectando películas pornográficas; además en sus  inicios este local congregaba a la gente caché, conservadora y moralista de Coro, y sus últimos espectadores fueron los habitantes del underground de la ciudad.

     Durante sus 46  años de funcionamiento el Alcázar contribuyó a dinamizar el espacio público de la ciudad y la cultura de sus habitantes, por ejemplo, fue un lugar donde encontrarse con los amigos y amores, la cita familiar, el exhibirse en público, dio empleo a muchos con lo cual mantenían a la familia, contribuyo con el habito de los Corianos de ir al cine. Al igual que otros cines también tuvo  su “Pilón”, ese grupo de gente que se reunía  para compartir,  conversar, beber alcohol, truekear  historietas, intercambiar  información ya sea de izquierda o derecha; fomentó  la circulación y  presencia de personas en las calles  aledañas o la gente sentada en las plazas antes y después de la funciones, que los comercios abrieran en horas nocturnas.   Pero  en sus últimos años el Alcázar contribuyó a la decadencia de la ciudad ya que se convirtió en zona roja o de tolerancia: prostitución, venta de drogas, inseguridad, “inmoralidad”,” desviaciones sexuales”.  Finalmente el Alcázar  cerró sus puertas y apago sus cinematógrafos en el año 1997 a consecuencia de los pocos ingresos económicos que no permitieron costear los gastos para su mantenimiento, salario de los trabajadores y la adquisición de películas.

Reafirmamos que era el cine que tenia  mejor infraestructura de allí el nombre de “Alcázar” una palabra de origen árabe que significa “Castillo”, “Palacio” o “Casa Grande”.  Así mismo, debido a su calidad arquitectónica y junto  a toda la memoria histórica que guarda sobre la ciudad  el Alcázar es patrimonio de Coro (municipio Miranda estado Falcón), declarado   como Bien de Interés Cultural  por el Instituto de Patrimonio Cultural (IPC) según la resolución N° 003-05 de fecha 20 de febrero del 2005, es parte del Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano 2004-2005.



A pesar del tiempo aún queda la   infraestructura  del Alcázar en mal estado de conservación  junto a la pantalla, sus asiento son inservibles, los cinematógrafos se detuvieron en el tiempo  hasta que  a inicios del año 2018 personas incultas ingresaron al cine y destruyeron dichos aparatos.  . Hoy en día el Alcázar está en venta esperando no ser comprador  por los evangélicos quienes solo darían  más opio a los Corianos. 
Creemos que el  Alcázar no puede ser vendido para fines que no sean culturales ya que es patrimonio de la ciudad y de la nación, existiendo todo un marco jurídico  que lo ampara desde la CRBV 1999 ,  Ley de Protección y Defensa del Patrimonio Cultural (1993) o la Ley de la Cinematografía Nacional  (2005) la cual expresa en su Artículo 23 : Las salas de exhibición cinematográficas son áreas de naturaleza cultural y recreativa. Las entidades públicas y privadas, nacionales, estadales y municipales, promoverán e incentivarán su construcción y conservación en beneficio de la colectividad. Hoy algunos soñamos que el Alcázar puede ser adquirido por el estado según lo establece  ley  pudiendo en un futuro ser rehabilitado, recuperado, reactivado como un centro de cultural cinematográfico y de otras artes  para brindarle a los habitantes y visitantes de Coro un espacio donde recrearse, que fomente el derecho a la diversidad cultural y contribuya a dinamizar el espacio público. Esto no es imposible para muestra los diversos cines y teatros recuperados por el estado en la capital o el Cine cardón en Paraguaná.   Esta sería otra lucha de los Corianos como pueblo organizado al igual  que lo hizo para la declaración de Coro y la Vela como Patrimonio Cultural de la Humanidad.


Informantes: Arcadio Gonzales, Alejandro García, Ibrahim Colina, Tito Guerra, Richard Hernández, Ulises León, Fito Aref, Javier Marin, Milagro Escobar .Ricardo Torres







Luis BautistaEs productor audiovisual, perteneció al colectivo cultural "Agua e' lluvia". Actualmente se desempeña como promotor de cultura en INCUDEF. Ha impartido talleres entorno a la producción documental. Obtuvo una Beca de Estímulo a la Creación Literaria por parte del CENAL en el 2018.

Entrevista realizada por Jair Gauna

Fotos de Katherine M. León - @kathmika

Victoria Mallorga es una escritora limeña nacida en 1995, que en la actualidad ejerce una carrera consolidada como docente de Literatura en su Alma Mater —Pontificia Universidad Católica del Perú— y participa de un entorno literario donde interactúa junto a otros artistas contemporáneos. Llegué a ella a través de las distintas publicaciones que tiene en la web, como en La curva dorada de los parques y Revista MOLOK, y la verdad es que quedé fascinado por las influencias detrás de sus poemas, la musicalidad de los versos y los distintos tópicos que sugiere, sin imponer una voz exclamativa ni alzar banderas.
La contacté de inmediato en redes sociales y la invité a una entrevista, con la seguridad que Revista Madriguera me publicaría; y si la mala suerte se presentaba, el texto terminaría en mi blog con la diagramación más decente que se me pudiese ocurrir. Pero tal parece que la entrevista se ha salvado de ese fatídico destino.
La tarde de la entrevista nos vimos en el Parque Kennedy de la ciudad de Lima, vestía saco fucsia y pantalones negros con estampado florido que iban muy bien con su personalidad jovial. Enseguida congeniamos e inició la entrevista de forma espontánea, mientras buscábamos un ambiente callado para grabar su voz y evitar las distracciones. El calor del verano nos agobió tanto que fuimos por unas gaseosas que no estaban lo suficientemente heladas, y luego caminamos hasta Larcomar, a ver el sol descender sobre las aguas del Pacífico. Los fragmentos de su obra en esta entrevista corresponden a poemas que disfrutarán en el poemario Albión, que saldrá en marzo por Alastor Editores. 

Sobre sus lecturas actuales

«Ahorita estoy leyendo Orlando de Virginia Woolf y acabo de terminar Amok de Stevan Sweig. Estoy tratando de diversificar un poco mis lecturas porque últimamente he estado leyendo solamente a algunos autores que me interesan desde hace tiempo, como Manuel Puig o Pedro Lemebel quien literal fue [risas] el eje de mi tesis… Hace mucho tiempo que Virginia Woolf me encantaba, he leído aquí y allá sus cartas a Vita Sackville-West, me parecieron fascinantes, es una sensibilidad bien particular. Hay una parte hermosa (no recuerdo textualmente las palabras) pero era sobre añorar a una persona. Hay que leer a Virginia Woolf. Estoy metida en Orlando y es curioso porque tiene un concepto bien interesante, un tío que a los 30 años de la nada se conforma una mujer, y cómo cambia su vida a raíz de eso. Es curioso. El estilo es un poquito denso, francamente un poco lento para mí, pero ahí vamos leyendo a Virginia Woolf de nuevo».

¿Además de poesía?

«Aparte de poesía, cuentos. Cuando era más pequeña escribía solamente cuentos. Era muy fan de los cuentos porque de una u otra manera, tiene mucha familiaridad con la poesía. La poesía tiene una inmediatez que con los cuentos no sucede, pero hay relatos donde hay autores jardineros, autores arquitectos. Supuestamente hay algunos autores que hacen planes, hacen outlines, esquematizan qué va a suceder. Eso no me pasa [risas]. Entonces cuando escribía cuentos era muy cómoda en ese sentido. Nacía de un concepto base y era ver a dónde me llevaba».

Sobre el colectivo Verboser

«Verboser básicamente lo comienza Luís Martín que es uno de mis amigos más intimos. Es un proyecto que buscaba en el momento (finales de 2016 o principios de 2017) pero en realidad yo veo surgir a Verboser porque me llamaron para el primer número. Colaboré como poeta, pero en el segundo número como editora. El proyecto mayor es publicar más voces juveniles porque en ese momento sentíamos que en Católica misma no había muchas personas que prestaran atención a las nuevas voces que estaban surgiendo. Era también una forma de permitir que llegaran más voces al discurso público. Eso fue parte de lo que nos impulsó en el segundo número... a descentralizar la revista, tener autores de otras ciudades, y justamente también explorar un poco el límite entre lo escrito y lo oral, los cantos, por ejemplo, que pueden ser tan marginalizados, pero que en realidad son parte de la literatura. Hemos tenido una especie de hiatus el año pasado, pero este año ya nos venimos con fuerza. Ya estamos planeando cosas para el tercer número y cómo lo vamos a sacar».

Exploración del amor queer

«Honestamente no sabría decirte cual es la reacción (del público a mi poesía de amor queer). Albión recién sale en marzo, finales de febrero o marzo. Vamos a ver cómo va. Me interesa el amor queer porque (honestamente, no lo voy a decir como axioma) las comedias románticas son tan cliché, y siento que el amor heterosexual es la normativa muchas veces, hay gente que no reta el discurso principal. Por eso tenemos comedias románticas tan aburridas, porque la gente no quiere explorar más allá de una historia de amor cómoda. La verdad es una tristeza porque siento que hay narrativas heterosexuales que podrían ser más interesantes que las clásicas. En parte, las narrativas queer tienen un tiempo distinto, porque grandes avatares están resumidos por una visión heterosexual de la vida, particularmente en el caso de mujeres, porque son avatares como casarte, reproducirte, tener una familia, hijos y ¿Luego? Creces, mueres. Siento que hay avatares más que todo reproductivos, que no siempre se repiten y no tienen porqué repetirse en los hombres heterosexuales.  Siento que luchas como el matrimonio homosexual (están bien) pero al mismo tiempo, ¿por qué queremos meternos estructuras heterosexuales? En general es un tema que me interesa mucho, y tiene que ver con mi identidad».

¿Poesía como activismo?

«No realmente. Esa es una cosa que descubrí en un taller que llevé hace años en la Católica. Yo soy muy feminista, pero mi poesía no es visiblemente feminista, he intentado escribir poemas que sean textualmente feministas, pero no me salen, es como si escaparan un poco las palabras. La poesía no es activismo, pero siento que se filtran cosas en las que crees. Entonces obviamente alguien que es feminista, de una u otra manera tiene una sensibilidad particular para retratar mujeres. No diría que la poesía es activismo, pero sí diría que hay rasgos de nosotros en los poemas, nuestras series de creencias se filtran».

Sobre la religión

«Me interesa la religión desde muchos ángulos. He sido criada católica y hasta cierto punto, diría que todavía creo. Pero en nombre de la religión se han cometido barbaridades infinitas, entonces siento que la religión es algo que puede brindar mucho consuelo a muchas personas, pero es algo que hay que tomar con pinzas.

La religión puede distorsionar tu visión de la vida de una manera severa, en especial con respecto a la sexualidad y la mujer. Hay gente que no da un paso atrás y piensa, ¿qué pienso yo más allá de la doctrina que he recibido toda mi vida? Hay gente que pierde su identidad sumergida en la religión, porque la religión tiene esa capacidad, de borrar partes de ti. Es un arma de doble filo».
Feminidad en la colonia
yo no tengo tanta suerte.
mis semillas se pudren en el viaje,
el olor a muerte vegetal lo permea todo.
silena, temo que seamos semejantes:
sin rostros, de espaldas,
volviendo a partir.
(Fragmento de "Primero, la colonia")

«Te soy franca: la saga de Silena es una exploración de mi infancia. Tenía que ver con el viaje, porque justo en el poema que mencionas yo me mudé mucho cuando era pequeña, y mi mamá siempre sembraba plantas en cada lugar nuevo al que llegábamos. Muy interesante porque se puede interpretar como una crítica a la necesidad de sembrar raíces, a pesar del cambio».

Silena y Albión

«Silena no es un alter ego, porque no es necesariamente una voz con la que me identifique. Pero es un Tú necesario. Silena es el referente, la mujer que permite que se arme el discurso. Varios de mis poemas dependen de tener un Tú. Mi poesía se debate en una introspección que inevitablemente se vuelva al Otro. Para mí, justamente, Silena es una Otra porque no puede ser un referente, no representa a todas y otras, sino a todas y a nadie».
me escondo y te hallas
espalda contra espalda respiramos
a contratiempo
té y desconcierto, Silena
quiero tu alma antes que la mía
deseo intrusivo
deseo de que seas
y mis horas sean tuyas
y las mías
sean claras
sean calladas
(Fragmento de "Los años de la república")
«Albión es el mito. Siempre me han interesado los mitos fundacionales, qué es lo que crea una tradición, una historia, una cultura. Albión es el nombre de la Antigua Inglaterra, de Camelot y las Leyendas Arturicas. La Albión antes de ser. El mismo poemario es un viaje desde antes de la Historia hasta el momento presente».
albión
no necesita un cuerpo
para besar mis manos
su boca toca las notas
que me envía desde el tiempo
(Fragmento de "Homínimo")

¿Qué es el tiempo?
todas las tardes que desperdicio se hacen tuyas,
así como apropias cada paso que mi suerte corta por los
tobillos
(Fragmento de "Los años de la república"
«El tiempo es algo de lo que rehuyo. Es tan subjetivo. Albión es la idea de un viaje, que no es espacial sino temporal. No hay cosa que refleje más el tiempo que el pasar de un día, el cambio de las horas, el cambio de las estaciones y en cierta manera es como el final de un romance. Comienzas a precisar menos el tiempo, planeas menos el futuro. Siento que precisar el tiempo es un símbolo de permanencia. Mientras menos precisas el tiempo, mientras más desdibujas las horas, es como si estuvieras tratando que todo sea más suave, que duela un poco menos. Por eso hay poemas que tienen temporalidad más definida y otros que ya menos».
Agua, mar, oleaje
soy, por tanto, la marea creciente
(Fragmento de "Oleaje")
«Me gustan mucho las imágenes del agua, porque tiene significados variables. El agua en Oleaje es olvido, es tan profundo y tan desconocido. Siento que (no diría un valor fijo pero) es fluctuante, algo primal, primogéneo. Puede significar tantas cosas».

La ciudad en tus poemas

«Siempre he amado Lima un montón. Viví un largo tiempo en el Norte, porque la familia de mi padre es de allá, y siempre quise volver a Lima. Era de esas cosas, que cuando termine la secundaria voy a regresar a Lima, y voy a estar allá y quedarme toda la vida, y por A y B motivos, no siempre me he quedado. Pero siempre está esa nostalgia, tiene más retazos de tus memorias que otros lugares. Es curioso porque recién este año se cumplen años equivalentes entre los años que viví en el norte y los años que viví acá, técnicamente tengo allá un montón de memorias. Pero eso tiene que ver con la voluntad humana, cuales son los lugares a los que realmente queremos aferrarnos. Hay un poema en Albión que se llama Sala de Espera, y hay un verso que dice "Señorita Desarraigo", y de una u otra manera es el primero de Albión porque es un poema a mí misma. Soy desarraigada con mis afectos, pero es porque uno de los más grandes rasgos humanos está en poder decidir a qué nos aferramos. Hay gente que habla de emociones que uno no puede evitar, que surgen y no hay como cerrarlas, pero en realidad uno de los grandes actos de la mente humana es decidir a qué aferrarnos».

A los nuevos escritores

«Leer: es la recomendación típica. Hay algo que nos pasa mucho, especialmente cuando has leído un montón y luego paras, comienzas a interesarte por otras cosas. Pero cuando uno llega a un punto de confort, comienzas a leer solo cosas que sabes que te van a gustar. Llegas a un punto que dices: me gusta este, este y este autor, este género y este género, y chau al resto del mundo [risas]. Te hace menos aventurero en tus lecturas, siento que cuando uno recién comienza a leer, vas a abandonar un montón de libros, vas a quejarte y sufrir, algunos (libros) te van a dar literal asco, pero hay que terminarlos, y hay que ser críticos sobre ellos».




Jair Gauna Quiroz
(Coro-Venezuela, 1992) Co-fundador de "Enemigos Desconocidos". Escritor, artista conceptual y curador de arte. Autor de más de una decena de ensayos de crítica de arte y filosofá en museos, galerías y publicaciones digitales. Además fue finalista del II Concurso Internacional de Cuento Breve en México (2018) y el Premio Palindromus de Cuento (2018).