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Esta vez apostamos por la sencillez, hacemos una revista literaria como una casa, con la voluntad de abrirles las puertas y darles la bienvenida en el ZAGUÁN. Sentarnos EN LA SALA a conversar sobre los entusiastas que comparten sus motivaciones por la promoción de la lectura, las ediciones cartoneras y los libros-objeto.
Nos asomaremos a la MIRILLA para comprobar que estamos en un país que vive su literatura apasionadamente y transpira poesía por sus cuatro costados.
Escucharemos VOCES de poetas que habitan esta casa y tomaremos algunos textos PARA LEER EN EL SOFÁ mientras echamos un ojo al ATRIL de libros de nuestra mesa de estudio.
Divagaremos sobre nuestra realidad recostados en el DIVÁN y finalmente nos despediremos recordando a nuestros queridos escritores que se han ido y los leeremos DEL JARDÍN CONSTANTE.
Madriguera es una casa para vernos a los ojos, leernos, escucharnos, reconocernos y tomarnos algo juntos, mes a mes, en torno a la literatura, ese tejido de sensaciones, ese aglutinante de pueblos.
Retomamos el nombre nuestra hoja poética, con la que iniciamos este proyecto editorial en el 2006, para emprender otra etapa, esta vez con mayor conciencia de nuestra labor, como promotores literarios y editores por cuenta propia.
Agradecemos a Roberto y Marlin de la Posada Casa de los Pájaros en Coro, quienes accedieron a ser nuestra portada, Astrid Salazar de Dirtza Cartonera C.A. en Maracay, Carlos Yusti, Sael Ibáñez, Ximena Benitez y Roger Herrera desde Caracas, Yariza Rincón en Coro, Liwin Acosta desde Mérida, Oriette D'Angelo desde Chicago y Raquel Tirado de la Biblioteca de Autores y Temas Falconianos, por colaborar con nosotros en nuestro primer número.
Son todos bienvenidos a nuestra CASA.

Jenifeer Gugliotta Guedez
Ennio Tucci
 -Los editores-

Madriguera es una casa

Esta vez apostamos por la sencillez, hacemos una revista literaria como una casa, con la voluntad de abrirles las puertas y darles la bie...

El Origen de un Sueño

Dirtsa Cartonera nace desde principios del año 2000, cuando estudiaba en el pedagógico de Maracay y me daba cuenta que en el grupo literario donde me desenvolvía, mis amigos y compañeros tenían una gran necesidad por publicar sus textos poéticos, pero esta necesidad quedaba sólo en un sueño pues, para ese entonces, en mi país, el gobierno dejó de subsidiar a las editoriales alternativas, para dar paso a una única editorial gubernamental. Haciéndose más cuesta arriba publicar alguna obra, porque para llegar a esa editorial debías tener “palanca” (algún conocido que te hiciera la segunda).
Sin embargo, mi idea seguía allí latente, siempre quise que mi editorial no fuera igual a aquellas que dejaron de ser subsidiadas, y mucho menos parecida a la del “monstruo” mayor, la editorial del gobierno. Quería que fuera bajo un patrón, un modelo distinto vinculado al arte, con una autogestión productiva la cual llevase a una economía sustentable en cuanto a la producción y a la distribución del libro creado.
Pasaron los años y aún mi idea-sueño seguía en mí, y se fue alimentado con la significancia de la protección del ambiente (aunque suene trillado). Y de un momento a otro, entre cafés, horas de sueños-despiertos, pensé en el papel reciclado y el arte que puede provenir de éste.


Pensé, entre caminatas largas por el centro de Maracay, y al ver la cantidad de cartones que quedaban esparcidos en la aceras de la ciudad entre los negocios de los Chinos, Árabes y Portugueses; di con la idea de utilizar ese cartón como las tapas de mis libros. Pero ¿era posible hacer eso? Ese pensamiento quedó en el aire, no se sostuvo con nada.
Hasta aquel día de agosto cuando me encontraba en la casa, del poeta y amigo Juan Calzadilla, quien me mostró su obra publicada por Eloisa Cartonera. En ese momento, fue ver mi sueño ya hecho realidad, por las manos de un grupo fabuloso que nació de la necesidad y la perseverancia en Argentina. Calzadilla me animó, sin él saberlo, a qué podía hacer algo así.
Y allí se unieron el ánimo y mi sueño, que también lo fue y lo es para cientos de personas, pues al revisar por internet supe de editoriales cartoneras, las cuales hacen revuelo en sus ciudades, en sus países. YiyiJambo en Paraguay, Sarita Cartonera en Perú, Eloisa Cartonera en Argentina, YerbaMala en Bolivia, Olga Cartonera en Chile, Pirata Cartonera en el Salvador, entre otras.
Anclada en este universo creativo, cuando tuve la oportunidad de visitar a Buenos Aires en 2012 me dirigí a La Boca en donde reside o residía Eloisa Cartonera y fue una de mis mayores motivaciones para hacer realidad, hacer física mi editorial de cartón. Pertenecer a un movimiento innovador alejado de los convencionalismos que implica la edición de un libro. Esto era lo que yo, justamente tenía en mi mente y quería.

Sin embargo, en mi vida habían otras prioridades (estudios, mudanzas, trabajo…) que dejaban de un lado esta idea de crear, de innovar, hasta que supe que sola no podía, que sola no avanzaba porque era mucho por hacer, entre registrar la empresa, entre el dinero (que hoy día, poco alcanza) entre el tiempo…
Tuve miedo, Sí. Pero, entonces comencé a contar mi idea a mis amigos, a ver si alguien se animaba a avanzar conmigo en este proyecto; todos me miraban sin decir nada, y si llegaban a decir algo, sólo era: ¡qué bien! Nada más. Nadie quiso atreverse a más. Sólo estaba el asombro y una que otra frase de: ¡échale bolas!
Y quizás no fueron bolas, porque no tengo, pero fueron ovarios. Mis ovarios y los de mi amiga Carolina Valor, quien con su apellido selló mi valor para por fin hacer realidad mi sueño de Ediciones Dirtsa Cartonera. Sí, Carolina aceptó ser mi socia, una noche de septiembre, y se embarcó conmigo al mar del trabajo entre tapas de Cartón.
Fueron y son protagonistas de este sueño nuestra Abogada Aixa Salazar quien redactó cada línea de este proyecto, mi hermano Osward con sus palabras de aquella tarde: está a la orden mi imprenta para tu proyecto editorial. Y el empujón de Ana Carolina de acompañarme al registro y dar el primer paso de  esta meta.
Entonces, quedamos Carolina y yo entre madrugadas de planificación, entre el tiempo del registro mercantil y el nuestro; entre las colas del banco, entre las fallas del sistema y sobre todo entre esos seres que de alguna u otra forma nos ayudaron, sin ellos saberlo y que le hemos puesto de nombre “ángeles”. Sin olvidar, también, dos bases de acero Egbert y Arquimedes, pilares que no se derrumban tras escucharnos con este proyecto que hoy, apenas comienza.
Fue así, como llegó el 8 de enero de 2014 y se hizo Ediciones Dirtsa Cartonera, compañía anónima. Dirtsa, mi nombre al revés, porque esto es el revés de mi mundo en la docencia, el revés de mi caminar por un mundo que no soñé, a otro mundo que sí soñé: Mi Editorial.

La gestión es…

La Visión de Ediciones Dirtsa Cartonera es ser una empresa de vanguardia, bajo el concepto de editorial artesanal y ecológica, pionera en el país. Conocida por su búsqueda de la proyección del quehacer literario a nivel regional y nacional.
Una editorial comprometida con el desarrollo de la cultura a través de la promoción de la lectura, la edición y la venta del libro a bajo costo, así como también, rescatar el valor del reciclaje. Encaminados hacia una nueva estética del libro artesanal, en la cual sean protagonistas las nuevas propuestas de artistas en el ámbito venezolano y latinoamericano. Creando y elaborando desde la imperfección, libros y demás publicaciones.

Nuestra misión es publicar la obra de escritores, de diversas latitudes y edades, promoviendo a autores nóveles y de trayectoria que presenten obras de interés poético, narrativo, gastronómico, fotográfico, dramatúrgico, de arte y de música. Con un amplio y abierto criterio; obras literarias y artísticas que vinculen y creen mundos posibles con diferentes identidades.
Con esta nueva alternativa en Venezuela en torno al mundo editorial, buscamos estar acorde al tiempo que vivimos en el ámbito: artesanal y artístico. Diversidad de precios, personalización de cada ejemplar, puesto que, no editaremos nunca un libro idéntico a otro, venderemos objetos de colección, impresos. Piezas únicas.
El cartón para la elaboración de los libros es completamente reciclado. Es parte del proyecto editorial: utilizar materiales construidos para diversos usos y darles uno nuevo. Recuperar e intervenir el material para hacer un objeto artístico.
Como editorial Ediciones Dirtsa Cartonera tiene como valor, propiciar  lugares de encuentro, entre el lector y la literatura, entre creadores y artistas. Abriendo caminos distintos para nuevos modelos editoriales, la búsqueda de elementos nuevos para la gestión económica de la editorial. Así como contribuir con el cuidado del planeta. Vinculando hacia lo justo, no hacia el afán de beneficio desmedido.


Es así como ya llevamos por cinco años consecutivos realizando en nuestra ciudad, la Feria del Libro Usado en Maracay –FLUM. La fiesta del Libro, que  busca contribuir a la promoción de lectura y a la actividad literaria. Propiciando el encuentro para que la poesía, la música, el teatro, la fotografía, la danza tomen la ciudad de Maracay y ofrezca una experiencia única al público de la región, durante los tres días de permanencia del evento.
También hemos gestado un movimiento de talleres de producción literaria y de elaboración de El Libro Cartonero, dando a conocer las experiencias y los logros de las editoriales cartoneras e independientes en Latinoamérica. Porque la idea es que en Venezuela, se logren crear otras editoriales cartoneras. Y así, formar alianzas que nos permitan liberar el arte y los artistas del exilio al que son condenados por el mercado. La libertad de traducir, reescribir, recrear, y sobretodo sentir a los autores del pasado y del presente que por una u otra razón, quedaron y quedan fuera de los cánones y del público.


Publicaciones

De esta experiencia han nacido grandes obras, como lo es el Cómic  Melissa Loto -2015, creado por José Bordón. Este cómic recrea a un personaje inspirado en el arte pop de los años 80´y 90´, una  historieta que profundiza en los temas del acoso escolar, la diversidad sexual y la discapacidad.
También tenemos el libro cartonero Acordes -2015, una antología poética de nueve autores venezolanos: Bettina Bello, Zullym Bello, José Bordón, Aura Capanni, Norma Golindano, Mary Moreno, Marina Sandoval y Dilcia Zamora. Este libro fue la expresión y el resultado, hecho a mano, de los integrantes del Taller de Poesía y Edición Artesanal, facilitado por nuestra editorial, en alianza con la Casa Nacional de las Letras, Andrés Bello.
De sal y de fuego -2016, un poemario del artista y escritor César León, que desviste la palabra para convertirla en poema y así transitar caminos, que solo la voz poética conoce y es capaz de compartirlo con los lectores para concretar el acto amoroso.
Asimismo, tenemos la publicación más reciente de Tres poetas franceses del siglo XX -2017, con versiones y notas del escritor y ahora, traductor, Manuel Cabesa, quien da a conocer tres voces transcendentales, donde es posible encontrar, no solo una poesía intimista, de rasgos cálidos y hasta espirituales, sino también un espacio de entrega hacia y para la buena, y siempre mutable, poesía.
Dirtsa Cartonera, no solo se encarga de dar a conocer el talento de la región o de Venezuela, sino que también hemos reproducido obras literarias, con derecho de autor ya libres, como lo son El principito, la obra poética de César Vallejo, La poesía indígena venezolana, Cartas de amor de grandes hombres de la historia. Asimismo, realizamos detalles cartoneros: agendas, cubos poéticos, cuadros literarios, cuadernos pentagramados, libretas de notas con papel reciclado, entre otros.


Somos

Un pequeño equipo, amantes del cartón, del arte y de la innovación
Astrid Salazar. (Maracay, Venezuela. 1984). Profesora de Castellano y Literatura. Magister en Orientación Sexológica. Corrector profesional de estilos.
Carolina Valor. (San Juan de los Morros, Venezuela. 1979). Licenciada en Comunicación Social Mención Desarrollo Social, Periodista, Publicista y Docente a nivel superior. Actriz de teatro y televisión.

Redes Sociales
Correo: edicionesdirtsa.cartonera@gmail.com
Twitter: @DirsaCartonera
Instagram: @edicionesdirtsa.cartonera
Facebook: Dirtsa Cartonera
Télefonos: 02438711898 – 0412 4332348 – 0424 3076801
Blogs: http://dirtsacartonera.blogspot.com/

Por Carlos Yusti


Comencé a interesarme por los libros-objetos y los libros de artistas gracias a un texto de James Joyce que aparece en el capítulo 17 del Ulises. Leopold Bloom realiza una pesquisa de las gavetas de la cocina:

“¿Qué contenía el primer cajón abierto?

Un cuaderno de caligrafía de Vere Foster, propiedad de Milly (Millicent) Bloom, algunas de cuyas páginas llevaban dibujos esquemáticos, subtitulados Papi, que mostraban una gran cabeza globular con 5 pelos de punta, 2 ojos de perfil, el tronco completamente de frente con 3 grandes botones, 1 pie triangular: 2 fotografías amarillentas de la reina Alejandra de Inglaterra y de Maud Branscombe, actriz y belleza oficial: una tarjeta de Pascuas con una representación pictórica de una planta trepadora, la inscripción Mizpah, la fecha Navidades de 1892, el nombre de los remitentes: de Mi. y Mis. M. Comerford, el versículo: Que estas Pascuas te traigan paz, felicidad y júbilo venturoso:(…)algunas monedas austrohúngaras heterogéneas: 2 papeletas de la lotería patrocinada por la Corona húngara: una lupa de poca potencia: 2 fotolitografías eróticas mostrando a) coito bucal entre señorita desnuda (presentación trasera, posición superior) y torero desnudo (presentación delantera, posición inferior) b) violación anal a cargo de religioso varón (enteramente vestido, ojos turbios) de religiosa hembra (parcialmente vestida, ojos diáfanos), adquiridas por correo en el Apartado n.° 32, Estafeta de Correos de Charing Cross, Londres, W. C.: un recorte de periódico de una receta para la restauración de botas viejas marrones: sello adhesivo de 1 penique, de color lila, del reinado de la Reina Victoria: (…)” y así otros etcéteras.

Lo que me gustaba era la descripción que convertía en visual una serie de objetos, fotos y papeles variados aglomerados sin conexión alguna.

El otro hilo, de este zurcido un tanto descolocado, fue un documental del escritor Arno Schmidt, considerado como el “Joyce alemán”. Cuando Schmid comenzó a escribir y a realizar sus primeros textos experimentales no había leído a Joyce. Luego de leerlo subrayó mucho más su búsqueda y su libro

Zettels Traum (o El sueño de la ficha) es (a groso modo) un monumental mamotreto (1.330 páginas ensayo sobre Edgar Allan Poe. Para tal fin su autor redactó entonces 130.000 fichas que se convirtieron en 1.130 fichas mecanografiadas, de un formato de 33 x 44 cm.) cuyo derrotero temático es algo así: una pareja de traductores están en los preparativos para iniciar la traducción de las obras de Edgar Allan Poe. Como parte del trabajo visitan a un anciano y ermitaño polígrafo, aparte de buen conocedor de la vida y obra de Poe, Dän Pagenstecher y solicitarle algunas orientaciones. Durante un día completo (los acordes joyceanos son innegables) el lector participa de paseos, conversaciones, sospechas amorosas entre Dän y la hija del matrimonio, de dieciséis años, la visita a una feria campestre, una excursión en el terreno del mito y todo el tiempo discusiones, citas y comentarios sobre Poe. Lo singular es que Arno Schmidt utilizó tres columnas, que se entrelazan, para desarrollar el libro. La columna central en el centro de la página desarrolla la acción externa e interna, la anécdota junto con el diálogo y el monólogo interior del anciano polígrafo. A la izquierda encontramos la discusión sobre Poe, llena de citas, y el margen derecho contiene los comentarios adicionales, las notas al pie y las acotaciones del propio autor. Además cada página está llena de subrayados, líneas e incluso dibujos sin contar los neologismos y palabra inventadas por el autor.

Esto me llevó hasta el artista Ed Ruscha quien veía al libro no como Borges, para quien era  “una extensión de la memoria y de la imaginación”, sino como una composición repetitiva de palabras y páginas. A Ruscha le fascinaba ese sentido casi mecánico del libro y con esta idea elaboró su primer libro: Twenty-six Gasoline Stations, (26 estaciones de gasolina, publicado en 1963) como una composición de repetición. Eran 26 fotos cuyo tema eran gasolineras un tanto desoladas, ubicadas en la ruta 40 entre las ciudades de Los Ángeles (donde residía) y Oklahoma (lugar de residencia de su madre), por las que pasaba cada vez que la visitaba. Realizó una autoedición  con tiraje de 400 ejemplares y luego los colocó en cada una de estas gasolineras para su venta. Sus otros libros también eran de fotografía, pero sería con el libro (Todos los edificios de Sunset Strip, del año 1965). El libro presentaba en un formato panorámico la totalidad de los edificios a ambos lados del bulevar californiano de Sunset Strip. Lo interesante es que el interior del libro está encuadernado en forma de acordeón, mediante la unión de nueve fragmentos de papel doblados en veintisiete pasos, con una longitud total de unos ocho metros. Las imágenes que contiene recogen todos los edificios de la calle mencionada en el título en un rango de números, que van del 8024 al 9156, para los pares, y del 8101 al 9145 para los impares. Cada una de las secuencias aparece impresa en una larga fila, arriba y abajo de la página (esta última invertida), de modo que tienen absoluta autonomía. El texto del libro sólo ofrece información de los números de las casas fotografiadas y de las calles transversales que cruzan la calle principal. Este recorrido el artista lo hizo con una cámara montada en un camión, el tiempo que le tomó conducir los dos o tres kilómetros del recorrido y volver fue apenas de 35 minutos. No obstante armar las fotos, unirlas, luego doblar y pegar las hojas impresas a mano le llevó alrededor de nueve meses. Ya el lector no sólo vería el libro, sino que lo manipularía como un artefacto que se despliegue y el cual tiene que girar. El artista confeccionó un libro a su gusto o como él lo dijo: “No soy un gran lector, pero amo los libros, lo que son como objeto físico”.

Yo por lo contrario soy lector y siento algún fervor/pasión por los libros como objetos y símbolos de la imaginación y la memoria, como una metáfora necesaria de la escritura como signo, como imagen de esa estética imprescindible de la capacidad de expresarnos, de interrumpir de alguna manera el ruido y el silencio del mundo.


Carlos Yusti (Valencia-Venezuela, 1959).
Pintor y escritor. Cofundador del grupo Literario Los Animales Krakers y de la revista Zikeh. Su última exposición conceptual fue La Tapa del Frasco, revista-objeto, 2015. Ha publicado Pocaterra y su mundo (Ediciones de la Secretaría de Cultura de Carabobo, 1991); Vírgenes necias (Fondo Editorial Predios, 1994), De ciertos peces voladores (1997). Dentro de la metáfora: absurdos y paradojas del universo literario (2007); Para evocar el olvido y otros ensayos inoportunos (Ediciones del Perro y la Rana, 2007) y Poéticas del ojo (editado por El perro y la rana, 2012) que reúne sus textos sobre arte. “A la brevedad posible” (Libro-objeto, ensayos-2015. 80 ejemplares numerados). “Cartografía del tahúr solitario”, (libro-objeto que consiste en 40 cartas de baraja. Ensayos/2016. 150 libros numerados). En 1996 obtuvo el Premio de Ensayo de la Casa de Cultura “Miguel Ramón Utrera” con el libro Cuaderno de Argonauta. En el 2006 ganó la IV Bienal de Literatura “Antonio Arráiz”, en la categoría Crónica, por su libro Los sapos son príncipes y otras crónicas de ocasión. Contacto: yusticarlos@gmail.com

Por  Roger Herrera R



"La mejor forma de decir, es hacer."
José Martí

Quizás en algún antiguo códice Maya exista la sospechosa creencia de que, tras la escritura de estos textos, no estuvo un sacerdote o un cronista oficial de la época trazando los signos de su cultura, sino más bien un artista, alguien capaz de expresar la ilación semántica del dibujo, el número y la letra.

Glifos, códigos, números, signos apetecen el papel y la gula de ciertos creadores, que sin más advierten en cada una de sus propuestas la impronta de lo insólito, de lo inefable; la búsqueda secreta de un lenguaje que se divorcie de los cánones establecidos o haga trizas las ordenanzas y postulados estéticos, para abordar muy "a su aire" su pertinente aleatoriedad.

Hoy quisiera referir mi llana expresión, a uno de esos seres que median entre el sueño y la vigilia al estilo de Alfred Jarry, para luego apoderarse de esos irregulares territorios donde habita el lenguaje escrito y las formas visivas de la grafía. Ser que auspicia desde sus ordenamientos estéticos, la búsqueda infinita del hacer artístico desde los mecanismos de la imaginación y donde juegan papel relevante el juego y la seducción de la letra y el ícono sobre el soporte.

Me refiero, a la obra síntesis del creador Carlos Yusti (Valencia, Carabobo, 1959) Aunque parte de los ordenamientos de la plástica y la literatura, Yusti propicia desde los cauces de la patafísica y la tentativa imaginaria de Raymond Russel, la dilucidación de un otro ordenamiento de lo que deberían ser los criterios a la hora de crear un libro. Sus libros de artistas se exhiben en la Galería Universitaria Espacios Cálidos del Centro de Estudios y Creación Artística de Plaza Morelos de la UNEARTE, la muestra se inauguró el 9 de mayo del 2017. El objeto estético libro es para Yusti, un objeto sin fin. Esta pertinencia tiene íntima relación con la búsqueda y llenado del hueco en la alegoría. El llenado, es lo que produce en el artista plenitud y en el espectador no sólo el goce sino que entra en empatía y se deja seducir, por lo inacabado, por el accidente; la obra de Yusti está a contra-corriente de las formas lógicas de hacer. No en vano su relación aleatoria con los logogrifos y logolalias de Samuel Robinson y por ende su relación con Antonin Artaud, padre escatológico de las formas de escisión entre naturaleza y cultura y quién además hace voces contra "los suicidados de la sociedad".

Estos seres sin par, conforman una fauna inédita y fuera de lugar que desde sus particularidades  y sus extravagantes formas de vida, nos legaron un conjunto de propuestas estéticas donde se conjugan el código escrito y la imagen visual, de dichos ejemplos podemos destacar, las singulares logografías o logolalias logradas por Simón Rodríguez en el s. XIX, donde letra e imagen visiva se articulan en el soporte, creando zonas de tensión, donde la palabra que hace las veces de signo gráfico, para transportar un mensaje que va de la mano con la impronta oral-escrita y del dibujo. Esto sin atropellarse y sin dar lugar a equívocos en los terrenos de la comunicación, para darle una configuración dibujística al asunto tratado.  Esta experiencia no podría destilare en este escrito, si no exorcizáramos la oportunidad de aludir a un Arthur Rimbaud en el libro "Una temporada en el infierno" y aludiéramos su obsesión por conjurar palabra y color al unísono con la música proyectada en su prosa poética. Más adelante los futuristas darán cuenta de "las palabras en libertad", la irrupción de los aspectos fonológicos y la ruptura con la sintaxis. Esta herencia redundará en los espectáculos dada y sus disparatadas postulaciones, sus cantos en contra de la guerra implementados a través del absurdo, manifestaciones que servirán de fuente de inspiración a las argucias y deliberaciones generadas desde el humor negro surrealista a partir del legado de sus manifiestos. pero cabe destacar, que de ellos el que abre las puertas a novedosas formas de escribir el dibujo y dibujar la palabra es Antonin Artaud. Un gran abanico de creadores, han transitado por los espacios de "la ciencia de las soluciones imaginarias, a partir de la virtualidad" es decir la patafísica, han desandado a su vez por los espacios del arte visivo o poesía visual, a saber: Ramón Ordaz y Juan Calzadilla. Otro bien connotado y ya desparecido de esta inmunda realidad, nuestro gran gurú de la pata de palo: Dámaso Ogaz.

Nuestro Yusti, propone un discurso, a pesar de no ser único, es esencial, es orgánico y al realizarlo, no sólo, se plantea enfatizar en el hechizo entre espectador y obra o entre el ser y el hacer. Él nos brinda la oportunidad unívoca de encontrarnos con la secreta palabra, con nuestros códigos ocultos, donde cada vez que hace un llamado a la creación del libro sin fin a partir de lo imaginario. Nos involucra, no sólo en la praxis de su laboratorio logográfico, sino que en franca conversación peripatética con nuestro Simón Rodríguez, nos advierte: "El fin último de la Educación es la sociabilidad, para hacer menos penosa la vida.". la sustancia última de estos poemas, dibujos, colores, sonidos, papeles, cartones, emociones, gritos, alegorías, secretos, estallidos y perplejidades, es hacer más sociable al libro y dar mayor sociabilidad a nuestras vidas.

Caracas 06 de mayo de 2017


Foto: Yuri Valecillo
Roger Herrera Rivas (Caracas, 1962)
Poeta. Licenciado en Teatro (instituto Universitario de Teatro). Ha publicado el estudio monográfico Apuntes sobre el Teatro y su doble (2001), y los poemarios Fragmentos (1987), La crín de Dios (1996), Desadaptados (2000), Elegías de Wölfing y Los balandros son dioses (2005). Obtuvo la mención del premio Tomás Alfaro Calatrava (2000) auspiciado por el diario Antorcha y el Ateneo de El Tigre. Correo: rhnavaja@gmail.com Número: (0426) 516 92 05

Por Ximena Benítez

La Universidad Nacional Experimental de las Artes celebra su 9° Aniversario con la Exposición Arte en Proceso que se desarrolla en sus Centros de Estudios y Creación Artística, para la Galería Universitaria Espacios Cálidos del CECA Plaza Morelos se invitó a exhibir su trabajo al venezolano Carlos Yusti, escritor y artista plástico nacido en la ciudad de Valencia, estado Carabobo.
En el trabajo de Yusti encontramos estrecha relación entre la literatura y las artes plásticas. En esta exposición de Libros de Artista hallamos objetos intervenidos que fungen como libros: disquetes de los que se despliegan papeles doblados en forma triangular constituyendo una suerte de acordeón con pintura s y grafismos, discos de vinil que se abren para desplegar papeles coloreados, zapatos a los que luego de desatar sus trenzas puedes acceder a un libro de idéntico tamaño del pie que debería habitarlo, una máquina de escribir de la que brota un papiro suspendido que da la sensación de volar, ser infinito y atraviesa la sala de la galería.

La muestra plástica está integrada además con varios ejemplares de la revista La Tapa del Frasco, estas revistas contienen ensayos de diversos temas y autores, poemas, dibujos que vienen doblados dentro de contenedores distintos: frascos de pastillas, bolsas de plástico con objetos dentro, dedales de los que salen pequeños textos que se despliegan, textos que forman cigarrillos que pueden ser desenrollados para leer, hasta un simulacro de billetera de caballero realizada con cartulina y que posee dentro todo lo que suele llevarse (identificación, estampita de santo, servilleta con la huella de un beso, billetes).  Entonces la función del objeto adquiere una resignificación y la idea convencional de libro o revista es abolida abriendo paso a un universo de posibilidades que despierta la imaginación y desprejuicia al espectador, le hace dudar de lo establecido, le invita a buscar qué hay más allá, le sintoniza con un tiempo de lectura en el que lo creado (el libro de artista) le permite modificar su ánimo y  pensamientos.


Ironía, contradicción, irreverencia, crítica, erotismo, son algunas de las características que poseen las obras del artista, invitan al espectador al juego, a manipularlas, a interactuar con ellas, son sensuales en la medida de que quien las toca (mientras lo hace) se convierte en su testigo; si el papel tiene una textura, un sonido, una trasparencia quien las manipula se lleva algo de ese cuerpo que fue creado por el artista, por un  momento pasa a formar parte de ese espacio de calidez y comunión.
La obra de Yusti posee entonces alumbramiento en la medida en la que algo se “descubre” o es “develado”, asombro y goce en el momento en que esto sucede, hay silencio, sensorialidad, emociones. Mujeres con rasgos negroides y grandes curvas realizadas con trazos gestuales y colores vibrantes son una constante en esta muestra. El papel es plegado para ser desdoblado, hay  experimentación con diferentes materiales.

El espacio en la obra de Yusti sucede en secuencias, lo que “aparece” descubre la noción de superficie versus interioridad y el tiempo o momento de lectura generada por la obra-acontecimiento. Los formatos utilizados en sus obras ofrecen calidez-intimidad-complicidad, asimismo, son frágiles e invitan al juego.Un libro dentro de un libro, dentro de otro que se despliega y te hace soñar. En los Libros de Artista de Carlos Yusti se muestra el infinito espacio de lo finito por medio de lo sensorial que logra despertar la imaginación.

Caracas, mayo de 2017





Ximena Benítez (Caracas, 1974).
Poeta venezolana Licenciada en Artes Plásticas, mención Escultura, egresada de la Escuela de Artes Visuales “Cristóbal Rojas” Editora fundadora de la Colección Poesía del Mundo, la Revista Arte de Leer, Libros de Venezuela del Ministerio del Poder Popular para la Cultura de Venezuela y de los Cuadernos de Pensamiento y Creación de la Unearte. Ha publicado Temporales en extramuros (Fondo Editorial Ipasme 2007) y Caracas, Visiones Visibles (Fundación Editorial El perro y la rana, 2013). Premio Nacional de Promoción de Lectura 2003. Actualmente es Vicerrectora del Poder Popular de la Universidad Nacional Experimental de las Artes. También lleva el blog http://ximenabenitezvargas.blogspot.com/ y puedes encontrarla en su cuenta twitter @TibisayCaracas